miércoles, 1 de agosto de 2007

Las revistas también se editan : Mother Jones

Los Bodonis tenemos una sana pero limitada tendencia a centrarnos en los libros, y sobretodo los de ficción. ¿Pero qué me dices de las revistas?

También hay una importante tarea de editor en las revistas y hay cosas muy interesantes que dificilmente encontrarás en libros. Sobretodo en cuanto a actualidad.

Sin embargo en España no he encontrado revistas que realmente me interesen. Como suele ser conmigo, acabo recurriendo a los americanos, y el agravio comparativo con el producto nacional es espeluznante.

Será por como están organizados ahí los periodistas, o por la media de catetismo en España, o por simple tradición. La cuestión es que me subscribo a revistas americanas que las disfruto más y además son más baratas (el envío por correo está subvencionado y los precios en sí, será cuestión de tiradas, son mucho más bajos).

Una de las revistas que más me gustan es Mother Jones.

Se trata de una revista bimestral, sin ánimo de lucro, centrada en
temas sociales y de actualidad que la mayoría de medios pasa por alto.

El coste de subscripción es irrisorio (28$ por los 6 números de un año, o sea 20€ de nada, para que te lo manden a casita; i para las mentes del siglo XX: sí, te llega sin problemas al buzón).

Si aún así eres tan rancio que no quieres soltar los 20 leureles pues te vas a su web y te lees los artículos de gorra.

Para que te hagas una idea en el último número, entre otros cosas, encontrarás:




También hay un reportaje fotográfico sobre las mujeres afganas que pone la piel de gallina. Sobretodo la tercera foto, que no me he atrevido a poner aquí, de como ha quedado una mujer que intentó suicidarse encendiéndose con aceite.

Te pongo una que no es tan dura pero por poco:


Sold for $60 at the age of four, Gulsuma was promised to a six-year-old boy who, in the end, was the only member of his family who didn't abuse her. For seven years Gulsuma was beaten with rocks, slabs of wood, anything and everything within reach. Then one day her father-in-law accused her of stealing his wristwatch and threatened to kill her. That night she fled. Today, she lives in a Kabul orphanage, where a few cherished belongings are kept in a little tin trunk at the foot of her bed.

1 comentario:

Juanma dijo...

Es cierto que nos olvidamos de las revistas. Que lo haga yo, que he dirigido dos, tiene delito.

En ese sentido, mi reflexión es clarísima: las revistas ya no venden, y lo único que pueden hacer es refugiarse en las subvenciones públicas o pasar a formato libro, como hace Granta y hacía Revista de Occidente.

Pero sí, hay revistas interesantísimas, como la que mencionas. :-)