jueves, 11 de octubre de 2007

Doris Lessing, premio Nobel de Literatura

Como sucede siempre que nuestros jefes se van a Frankfurt para salvar la industria editorial (porque van a eso, ¿no?), la Academia Sueca concede el premio Nobel de Literatura. Así, a traición. Unas veces aciertan, y el premiado está presente en la feria; otras veces, tienen la mala pata de premiar a ancianetes que no están para muchos desplazamientos, o a agorafóbicas patológicas, y la ceremonia de entrega queda bastante deslucida. En esta ocasión, le ha tocado a la escritora británica Doris Lessing, que ya había entrado en algunas quinielas en años anteriores; es una sorpresa, vale, pero sólo relativa: se sabía que podía ganar.
Aunque sus obras más célebres son realistas, feministas, reivindicativas y mainstream, lo cierto es que mi corazoncito friqui se alegra, ya que Lessing se ha adentrado en la literatura fantástica en más de una ocasión. Sus obras fantásticas más famosas, la trilogía de Canopus en Argos (Shikasta y tal), aparecieron en Minotauro, y creo que están descatalogadas. Entre sus obras realistas, destacan El cuaderno dorado (que está considerada su mejor novela) y La buena terrorista, que tal vez sea la más subversiva y reivindicativa.
Lo típico cuando se concede el Nobel es despotricar contra la Academia sueca y, en segunda instancia, contra el autor o autora que se lo ha llevado. Como tengo clarísimo que la diferencia entre tener un Nobel y no tenerlo es estrictamente económica (un millón de euros para el bolsillo), casi que da igual haberlo ganado o no. Veamos, por veinticinco pesetas, autores que no se llevaron el Nobel y que tampoco es que lo necesitaran: Marcel Proust, James Joyce, Franz Kafka, León Tolstoi, Jorge Luis Borges, Graham Greene, Robert Graves, Italo Calvino, Julio Cortázar, Ramón del Valle-Inclán, Federico García Lorca... ¿Sigo?
Este Nobel no me molesta: Lessing me cae bien, y la concesión del premio entra dentro de lo razonable. De todos modos, eso no nos puede hacer olvidar que algunos autores que se lo merecen más que ella están en las últimas, o podrían estarlo en breve, y ya va siendo hora de que se lo concedan: Miguel Delibes, Philip Roth, Cormack McCarthy, Mario Vargas Llosa, Umberto Eco, Mario Benedetti...
Otros han cometido el error de practicar literatura de género, y por ello se han quedado (Philip K. Dick, Stanislaw Lem, Dashiell Hammett, Raymond Chandler) o se van a quedar (J. G. Ballard, Ursula K. Le Guin, James Ellroy) sin recibirlo.
Unos cuantos todavía están en edad de merecer, como quien dice, y se pueden esperar tranquilamente diez o veinte años, antes de que el reloj biológico convierta la concesión del Nobel en una necesidad moral: Haruki Murakami, Paul Auster, Amos Oz, Javier Marías...
Y alguno habrá que, sin buscárselo (como le sucedió a Winston Churchill), se lo termine llevando... y, a diferencia de Churchill, se lo merezca. Es de todos conocida la candidatura de Bob Dylan, hace unos años. Hubiera sido taaan bonito... ¿Por qué no pensar que, dentro de unos años, cuando la Academia haya experimentado una renovación generacional y juzgue con criterios mucho más abiertos que ahora, el Nobel le caiga a Thom Yorke, Lou Reed, Jürgen Habermas, Lars von Trier, Michael Winterbottom, Neil Gaiman, Art Spiegelman o Alan Moore? ¿O acaso no son escritores, eh?
De todos modos, tenemos otro año, trescientos sesenta y seis días (el 2008 es bisiesto) para elaborar nuestras quinielas y despotricar contra la Academia Sueca y el mindundi a quien, a buen seguro, se lo van a terminar dando en octubre del año que viene.
Mientras tanto, os dejo con la noticia, según El País.

Doris Lessing gana el Premio Nobel de Literatura

La escritora británica se alza con el galardón de 2007 por su capacidad para retratar la "épica de la experiencia femenina"

ELPAIS.com - Madrid - 11/10/2007

La escritora británica de origen iraní Doris Lessing se ha alzado con el Premio Nobel de Literatura 2007. La academia ha reconocido la capacidad de la autora para retratar "la épica de la experiencia femenina, y su escepticismo y fuerza visionaria con la que ha examinado una civilización dividada".

Lessing, nacida en 1919 en Kermanshah, Persia (actual Irán), es conocida por El cuaderno dorado (1962), obra cumbre de la literatura feminista y de la narrativa fragmentaria postmoderna.

La obra de Lessing es amplia y aborda una gran variedad de asuntos, desde la cuestión de la identidad en culturas ajenas o la definición de salud mental y locura.

La obra de Lessing es amplia y aborda una gran variedad de asuntos, desde la cuestión de la identidad en culturas ajenas o la definición de salud mental y locura. Su escritura ha basculado entre la crítica social de sus primeros textos, considerados comunistas, como The grass is singing, las investigaciones psicológicas, como El cuaderno dorado, y la incursión en la ciencia ficción, como en la serie Canopus.

Vida

Nacida Doris May Taylor, la autora creció en el seno familiar de un antiguo oficial del ejército británico que sirvió durante la I Guerra Mundial y una enfermera. En 1925 la familia se trasladó al sur de Rhodesia (actual Zimbabue). Lessing contó aquellos años de infancia en una granja en la primera parte de su autobiografía, Bajo mi piel (1994). Tras asistir a una escuela de chicas en Salisbury (Reino Unido), Lessing abandonó la escuela a los 14 años y empezó a trabajar en diversos empleos, desde niñera, telefonista, oficinista estenógrafa y periodista, e incluso publicó relatos breves.

En 1939 se casó con Frank Charles Wisdom, con quien tuvo un hijo, John, y una hija, Jean. Se divorciaron en 1943. Dos años después se casó con Gottfried Lessing, un inmigrante judío-alemán a quien había conocido en un grupo marxista comprometido con la cuestión racial. Poco después se relación con el partido laborista de Rhodesia. Tras tener un hijo con Lessing, Peter, la pareja se divorció en 1949. Fue entonces cuando la novelista se trasladó con su hijo a Londres, donde fijó su carrera como escritora.

Militancia comunista

Lessing militó en el Partido Comunista Británico entre 1952 y 1956, y participó en las campañas contra las armas nucleares. Su crítica al régimen surafricano le costó la prohibición de entrar al país entre 1956 y 1995. Tras una breve visita a Rhodesia en 1956, también se le vetó la entrada en este país por la misma razón. Lessing reside actualmente en Londres.



1 comentario:

Álex Vidal dijo...

Clavaíta clavaíta a mi abuela Carmen, que en paz descanse ;)

Yo creo que es un fallo bien otorgado. Ya veremos esta noche si se puede decir lo mismo del Planeta, con Boris Izaguirre (que, ojo, igual tiene madera de escritor) ahí en las quinielas...